¿Cómo reciclar equipos informáticos?

Ordenadores, impresoras, teclados, discos duros, pantallas, portátiles… ¿Tienes claro dónde y cómo reciclar equipos informáticos para que el proceso sea seguro y nada dañino para el medioambiente? Vamos a tratar de explicarte este tema de una forma clara en este siguiente post que hemos preparado para todos vosotros.

En un artículo anterior en este mismo espacio, ya os explicamos de forma detallada cómo era el reciclaje y eliminación de archivos en un disco duro. En esta ocasión, no nos centraremos en la información, haciéndolo más en los propios equipos, que también requieren un tratamiento especial.

Lo primero que tenemos que saber es que reciclar equipos informáticos es fundamental ya que, debido a su composición, pueden llegar a ser muy contaminantes si no son tratados de una manera adecuada. Piénsalo. Para su fabricación se utilizan toda clase de plásticos, metales, componentes eléctricos y electrónicos. Por suerte, la inmensa mayoría de ellos pueden ser reutilizados en otros aparatos. Pero para eso, tienen que ser reciclados de forma adecuada.

Además, un ordenador que sea tirado a un vertedero se convertirá en un foco de contaminación con sustancias peligrosas, pudiendo llegar a filtrarse en el agua, afectando a la flora, fauna e, incluso, a la salud humana.

El hecho de reciclar equipos informáticos nos va a permitir dar un tratamiento óptimo a todos los componentes, consumibles y materiales que lo componen. Estos residuos que provienen de aparatos eléctricos y electrónicos reciben el nombre de RAEE y su gestión está recogida y explicada por el Real Decreto 110/2015. En esta norma también se determina el objetivo de su recogida y el tratamiento posterior que han de darse a todos sus residuos.

¿Qué proceso hay que cumplir para reciclar equipos informáticos?

Son seis los pasos que hay que dar para una gestión óptima de esta clase de residuos. A continuación, te los resumimos:

  • Recogida y transporte hasta la planta de tratamiento
  • Recepción y almacenamiento
  • Clasificación
  • Desmontaje y separación de los componentes más peligrosos
  • Trituración de los materiales útiles
  • Separación de materiales para su valorización externa

Además, otra cuestión que no todo el mundo tiene claro es dónde hay que depositar estos elementos para poder proceder a reciclar equipos informáticos. Básicamente, son tres los puntos de recogida. Tenemos los puntos limpios municipales, los almacenes propios de empresas distribuidoras y los Centros de Agrupación de Carga (CAC).

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